| El Nacional - Lunes 29 de Agosto de 2005 |
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La costa del litoral central cuenta con siete estructuras de metal hundidas que ya se han recubierto de corales y sirven de hábitat a decenas de especies marinas. Para visitar los que están a menor profundidad sólo hace falta un curso inicial de buceo y deseos de aventura
KAREM RACINES ARÉVALO
LA GUAIRA
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Lo que la naturaleza tarda decenas de años en formar para que peces, algas e invertebrados cuenten con un hábitat, el hombre ha descubierto la forma de hacerlo en días, sin afectar el equilibrio ecológico.
Por eso en Vargas, desde hace seis años, los arrecifes artificiales son una realidad.
La aventura comienza desde que el principiante establece contacto con el equipo de instructores de la escuela de buceo Epsilon, situada en Caraballeda. Gente amable, responsable y con vasto conocimiento de la materia es la encargada de abrir las puertas al asombro. Gracias a ellos es posible aproximarse a lo que se ha convertido en un “oasis dentro del desierto”, porque a este último se asemeja la mayor parte del fondo marino de la región.
“No somos precursores sino colonos de esta idea, pues en lugares como Aruba, Curazao, Cuba y el mar Rojo han desarrollado muy bien el concepto y han convertido las profundidades del océano en maravillosos escenarios que sirven de atractivo turístico”, explica Oscar Navarro, director de la escuela de Buceo Epsilon, con sede en Caraballeda.
En virtud de que el clima y las características del suelo marino de la zona representan un ambiente ideal rico en fauna y nutrientes, los aficionados al submarinismo se han dedicado a hundir estructuras de metal de desecho, que en pocos meses se recubren totalmente de corales y sirven de albergue para decenas de especies marinas.
“Hemos hundido barcos libres de contaminantes contenedores inservibles, un ancla de almirantazgo de la época colonial, 20 pirámides que conforman
nuestra ciudad egipcia y un cuerpo de helicóptero. Todo ello en un perímetro de 5 kilómetros cuadrados, entre Camurí Chico y Caraballeda”, detalla Navarro.
En los alrededores de lo que hasta entonces fueron desechos ahora convergen peces ángel, corocoros, meros cabrilla, picúas, alenios, gusanos de fuego, peces cirujano, pargos cebadales, cachamas y peces loro, además de invertebrados. Casi todos son inofensivos en su contacto con los seres humanos y hasta reciben con beneplácito las sardinitas que el visitante guste ofrecerles.
“Estos siete arrecifes artificiales que existen en Vargas representan un aporte del hombre a la naturaleza, puesto que convertimos esos sitios donde se pueden practicar safaris submarinos.
Nos preocupamos por acondicionar un lugar donde las especies puedan refugiarse y los aficionados puedan ir a mirarlas”, comenta el instructor Luis Sosa.
Primero el adiestramiento
Para poder visitar los arrecifes, es necesario realizar un curso inicial de buceo denominado Discover scuba diving . Es un programa que incluye el equipo necesario, el adiestramiento, práctica en piscina e inmersión a mar abierto, por 120 mil bolívares por persona, con descuentos para grupos y promociones fuera de temporada.
La escuela dispone de programas de instrucción destinados a niños a partir de los 8 años de edad.
TESTIMONIOS
Jhonny Ficarella
(PERIODISTA)
“Es alucinante estar 12 metros bajo el agua y descubrir que existe un mundo maravilloso que nos es desconocido. He tenido la oportunidad de realizar 3 inmersiones en distintos arrecifes y me he dado cuenta que lo que promueven los submarinistas en Vargas debería contar con mayor apoyo por parte del Estado venezolano”.
Carlos Sipala
(TURISTA)
“Tenía curiosidad por husmear en el fondo del mar y me encontré con tal variedad de peces que quedé sorprendido.
Las especies son amigables, se te acercan y nadan contigo. Esto te quita cualquier temor. Pienso que es una actividad que debería promoverse, más aún en una zona con tanta vocación turística como Vargas”.
Más centros de buceo
La Asociación de Rescate del Ambiente del Litoral Marino Coral, presidida por Fernando Guerrero, quien también es director de la escuela de buceo Epsilon, impulsa un proyecto para la creación de 10 centros de buceo en Vargas. La intención es promover el submarinismo, fomentar la creación de arrecifes artificiales y desarrollar una actividad productiva vinculada con el turismo en la región.
“Es posible obtener ingresos estables de la actividad turística.
Se plantea que cada centro de buceo perciba sumas importantes por atender aproximadamente a 200 personas extranjeras y 300 residenciadas en el país. Esto, al realizar un promedio anual de 3.840 excursiones para el mercado nacional y 4.590 para el internacional”, apunta Guerrero.
Los líderes de esta organización no gubernamental presentarán el proyecto de los centros de buceo ante el Ministerio de Turismo en los próximos días. Con esta propuesta lograron clasificar para la ronda final dentro del concurso Ideas, que promueve la empresa privada.
Para establecer contacto se puede acceder a la dirección electrónica www.espsilondive.com, o en la Marina de Caraballeda en el estado Vargas.
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