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ENTRAR AL AGUA
 
Existen multitud de formas de entrar al agua para iniciar la inmersión. Normalmente la técnica que utilizamos suele deberse más a una costumbre que a una respuesta adecuada a las características de cada situación. Según el lugar de inmersión, el tipo de barco usado e incluso nuestra morfología, ciertas formas de entrada al agua son más adecuadas que otras.
Aquí le proponemos algunos ejemplos.
 
Las inmersiones llamadas "a la deriva"

Como su nombre lo indica, se trata en este tipo de inmersión de ir soltando a los buceadores sin fondear el barco. El lugar se localiza en superficie a través de referencias, o coordenadas GPS o con la sonda. Es necesario identificar la posible presencia de corriente y su dirección para dejar a los buceadores siempre en contra e la corriente con el fin de que estos se alejen del barco. Los buceadores deben entrar al agua sin volver a salir a la superficie; debemos descender directamente hacia el fondo sin perder tiempo para evitar la deriva del punto exacto de inmersión. Esta técnica requiere un buen dominio del medio y del equipo.
 
¿CÓMO HAY QUE PROCEDER?


Todos los buceadores deben estar equipados y listos para entrar al agua al mismo tiempo: equipo completo encima y la botella abierta y verificada.

En el barco con el frasco bordo y el puente elevado, la entrada al agua se efectúa con un salto hacia delante.

Esta práctica es fácil y permite no perder la referencia visual ni la orientación. En los barcos neumáticos el mejor procedimiento será bascular hacia atrás desde el flotador.

En los dos casos hemos convenido en un principio no volver a salir a superficie, a tal efecto hay que tener el chaleco completamente desinflado, para ello podemos apretar el chaleco mientras mantenemos presionado el botón de purga con el fin de eliminar cualquier bolsa de aire.

Sea cual sea la forma de entrar al agua deberemos llevar la botella colocada en la espalda. Si el equipo que llevamos es demasiado pesado deberemos prestar atención y si es necesario pedir ayuda en el momento de colocárnoslo para evitar posibles lesiones de espalda.

 

El buceo debe ser un placer inofensivo

 

Nunca dejaremos de aconsejar suficientemente técnicas que preserven la integridad del buceador, o que permitan a este practicar durante mucho tiempo su pasión. Cada vez que el barco fondea o se detiene del todo podremos orientar técnicas mas "suaves" pero igualmente eficaces, que nos permitan entrar al agua dulcemente y sin esfuerzo.

Si tenemos algún tipo de lesión será muy aconsejable entrar al agua para colocarse allí el equipo.


No es necesario actuar como un comando para bucear. Para que los problemas de espalda o de lumbares no se conviertan en una contraindicación crónica podemos recurrir a la utilización inteligente de nuestro chaleco. El chaleco suficientemente hinchado para mantener la botella a flote nos permitirá equiparnos sin sufrir el castigo de la gravedad.

La entrada al agua es bien fácil bastará echar la botella al agua bien montada y con el chaleco bien hinchado. A continuación podéis entrar al agua y colocaron tranquilamente vuestro chaleco. Abrid el chaleco, las hebillas, colocad los instrumentos fuera (reguladores, manómetros ordenadores de consola etc.) y sentarse sobre la base de la botella para colocarse el chaleco como si fuera una mochila. Una vez colocado ajusta una a una todas las cinchas de vuestro jacket, verifica que los instrumentos este en su lugar habitual y que los reguladores funcionan bien, verifica el manómetro y ya están listos. No está de más que puedas pedirle a un compañero a que haga un chequeo un visual y al mismo tiempo hacerlo con el.

Un detalle importante es colocar en "predive" vuestros reguladores (con una palanca que hay en la segunda etapa) con el fin de evitar que al echar el equipo al agua o mientras os lo colocáis este se ponga en flujo continuo.

La técnica de entrada al agua sin botella permite a los buceadores minusvalidos practicar el submarinismo sin la limitación que supone moverse por el barco con el equipo puesto..Todas las personas con problemas articulares o de movimiento deberán utilizar este procedimiento.

Esta técnica es también muy adecuada para evitar el choque técnico térmico que supone una entrada brusca al agua sobre todo cuando este muy fría.

Una vez equipado en superficie, no tendréis más que seguir las consignas de vuestro guía de grupo: por ejemplo buscar en superficie e cabo de fondeo para iniciar el descenso.

 

 

Para el descenso

 

Si es bonito entrar al agua también hay que descender.

Cualquiera que sea la manera de entrar los imperativos de un buen descenso serán los siguientes:

  • Asegurar una buena compensación de los tímpanos, senos paranasales y de la máscara debido al aumento de la presión con la profundidad. Desde el más mínimo síntoma o duda del equilibrio en vuestros oídos, detenerse y compensarlos utilizando la maniobra de Valsalva. No olvides que equilibrar la pérdida de flotabilidad hinchando poco a poco el chaleco a medida que ganas profundidad. En casos excepcionales en lo que no debamos tardar en alcanzar el fondo esta operación de equilibrio de la flotabilidad la realizaremos, o bien en el fondo o justo antes de llegar. El descenso con el cabo de fondeo permite detenerse en caso de necesidad simplemente agarrándonos de él.
  • Durante el descenso no debemos perder de vista a los compañeros de inmersión y deberemos mantenernos próximos los unos a los otros. La distancia que nos separa deberá ser los suficientemente corta como para acceder a un compañero instantáneamente en caso de problemas..El descenso con el cuerpo derecho (de pie) facilita la orientación y la toma de referencias. Los que prefieren el golpe de riñón y el descenso vertical deberán tener en cuenta que la velocidad de descenso será mayor y es posible que lleguemos al fondo antes que nuestros compañeros lo que nos puede llevar a perderlos.
  • La orientación también se verá afectada si descendemos boca abajo pues cuesta más tomar referencias y el cambio de presión junto con la pérdida de luminosidad nos puede desconcertar. La profundidad fijada previamente por el guía del grupo deberá ser objeto de especial atención sobre todo si el agua esta muy clara.
 

Paso de gigante

 

Aunque este es uno de los procedimientos más habituales de entrada al agua desde un barco de buceo no es el más recomendable sobre todo si queremos realizar un sondeo rápido del fondo. Tras saltar tendremos varios segundos de confusión, de poca visibilidad debido a las burbujas que generamos, estaremos cabeza arriba, deberemos girar sobre nosotros mismos para iniciar el descenso y empezar a nadar. Existe otra posibilidad que requiere cierta habilidad y algo de osadía que es el salto ACROBATICO consiste en saltar hacia delante con la cabeza recogida hacia el pecho para que esta sea la primera entrar .Debemos llevar muy bien ajustados el jacket para que la botella no se mueva durante el salto. Es imprescindible morder bien el regulador y sujetarnos la máscara para evitar que se nos caigan al saltar. La entrada al agua nos permite iniciar rápidamente el descenso teniendo desde un principio una buena visión.

 
Articulo de Sebastián Remilliex Revista APNEA
 
   
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