Todos los buceadores deben estar equipados y listos para entrar al agua al mismo tiempo: equipo completo encima y la botella abierta y verificada.
En el barco con el frasco bordo y el puente elevado, la entrada al agua se efectúa con un salto hacia delante.
Esta práctica es fácil y permite no perder la referencia visual ni la orientación. En los barcos neumáticos el mejor procedimiento será bascular hacia atrás desde el flotador.
En los dos casos hemos convenido en un principio no volver a salir a superficie, a tal efecto hay que tener el chaleco completamente desinflado, para ello podemos apretar el chaleco mientras mantenemos presionado el botón de purga con el fin de eliminar cualquier bolsa de aire.
Sea cual sea la forma de entrar al agua deberemos llevar la botella colocada en la espalda. Si el equipo que llevamos es demasiado pesado deberemos prestar atención y si es necesario pedir ayuda en el momento de colocárnoslo para evitar posibles lesiones de espalda. |