Descubrir las maravillas y los misterios que guarda el mar en sus profundidades despierta la curiosidad de muchos y bajo esta premisa se impulsó el proyecto de la Asociación de Rescate del Ambiente del Litoral Marino Coral, para crear 10 centros de buceo en la franja costera del estado Vargas.
El presidente de esta ONG, Fernando Guerrero, dijo que quiere reproducir la experiencia que ha tenido al frente del centro de buceo Epsilon, ubicado en la marina de Caraballeda, en el estado Vargas, en el cual se generan 15 empleos directos para personal calificado, ofreciendo cursos de buceo para niños y adultos, alquiler de equipos y excursiones a turistas.
Destacó que es posible obtener ingresos estables de la actividad turística, por lo que se plantea que cada centro de buceo reciba recursos por la atención a aproximadamente 200 personas extranjeras y 300 residenciadas en el país, por un promedio de 3 mil 840 excursiones para el mercado nacional y 4 mil 590 para el internacional, a través del contacto directo con la red de hoteles que operan en la zona.
Nosotros creemos en Vargas, y aún después del deslave de 1999 seguimos aquí y sabemos que se puede vivir del turismo, aseguró Guerrero, quien espera presentar el proyecto ante el Ministerio de Turismo en los próximos días, porque para hacerlo realidad hace falta la cogestión.
Comenta que cualquier persona puede vivir la experiencia del buceo. En Epsilon ofrecen una práctica inicial, que ellos llaman Discovery, para aquellas personas no certificadas, en la cual se les enseña a usar los equipos y a bucear en aguas pocos profundas, entrando en contacto con las especies marinas a las que incluso alimentan con sardinas.
Explica Guerrero que todos los días, previa reservación, y los sábados y domingos sólo con llegar hasta la marina, ubicada muy cerca de las antiguas instalaciones del hotel Meliá Caribe, se puede practicar o aprender a bucear.
En la escuela Epsilon tienen máscaras, esnorkel, chapaletas, tanques de oxigeno, chalecos, maletas de oxígeno para emergencias, maletas de primeros auxilios, radios, sistemas de comunicación, compresor para llenado de tanques y cinco vehículos de propulsión submarina o minimotos.
Aclara que aunque los costos de todos los equipos y de la certificación internacional de los instructores son en dólares, los precios de excursiones y de prácticas iniciales se hacen en bolívares y muy por debajo de la equivalencia a la moneda de otros países que viven de esta práctica submarina.
El director de la escuela de buceo es Oscar Navarro y entre los instructores figuran Freddy Leonardo, acompañados de los guías Luis Sosa, Marcos González y José Blanco. Todos fueron acreedores del premio Eureka del año 1999, en el área innovación ambiental.
Arrecifes artificiales son un oasis en el desierto marino
La Asociación de Rescate del Ambiente del Litoral Marino Coral se ha dedicado también a recuperar los espacios acuáticos y ha creado 10 arrecifes artificiales.
Guerrero refirió que toda la franja de Vargas es un desierto, pero ellos han creado varios oasis, en los que los peces han establecido su propio ecosistema, teniendo un refugio donde vivir.
Paradójicamente, en el mar los peces también tienen un déficit habitacional como el que hay en la superficie terrestre, explica el experto marino, Debemos construirles una ciudad debajo del agua, para que desde los más pequeños hasta los más grandes, construyan un ciclo de vida.
Peces como un Ángel Reina, que se pueden ver en Bonaire, Aruba, Curazao y las Islas Galápagos, también están en Vargas, donde las profundidadas muestran un ambiente libre de contaminación.
Relata que en los puntos de buceos cercanos a la Marina de Caraballeda se encuentran más de 30 especies marinas diferentes, con un 30% de peces y un 20% de invertebrados. La mayoría de ellos pueden ser tocados y alimentados por los buzos.
Las estructuras de desechos, como restos de barcos, aviones, y carros, previamente limpios de contaminantes ayudan a la reconstrucción y recuperación del ecosistema debajo del agua, lo cual es un valor agregado para el aspecto natural y turístico, asegura Guerrero.
La naturaleza tarda de 5 mil a 10 mil años para crear una estructura coralina apropiada para que vivan los peces, el ser humano lo puede hacer artificialmente en una semana.
Las costas venezolanas están repletas de nutrientes, basamento para generar estructuras que se transformen en un ecosistema, como Cayo Sal, La Ciudad Egipcia y La Gabarra, que fueron creados por la asociación.
Los gobiernos de Cuba y de Bonaire hundieron un avión en sus respectivos espacios acuáticos, mientras que Venezuela fue el quinto país en hacerlo, específicamente en Higuerote con un DC 3.